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He did it all for you.

Hoy voy a escribir una entrada directamente. Es decir, la voy a escribir sin hacer un borrador previo, sin revisarla un millón de veces y sin editarla otras tantas. Esta entrada, con tanto sentido y propósito como cualquier otra que se encuentre en este blog, será espontánea, porque me acabo de enterar de algo.
Saben qué día es hoy? Hoy es 17 de Abril. Hoy cumple años un tipo que se llama Maynard James Keenan. La historia de como lo conocí es interesante.
Corría, si mi memoria no me falla, el año de 1994. Estaba viendo la televisión en la sala de la casa de mi abuela, cuando vivía yo con mi familia en Tampico. Era temprano; estaba esperando a que el canal local se enlazara con la señal del canal 5 de México, para comenzar a ver mi tarde de caricaturas. De repente, por llenar espacio, la televisora local decidió transmitir algo extraño. Algo que nunca había visto. Eran imágenes horribles, extrañas, novedosas; no se parecían a nada que hubiera visto antes. En mi fascinación por lo que veía, tardé en reconocer lo que escuchaba como música. Ese fue el primer video musical que vi en mi vida. Desde luego, si es que la información pertinente apareció al principio y al final del video, como suelen hacerlo (nombre de la banda, nombre de la canción, nombre del álbum del que se desprende, director, disquera, etcétera), a mí me pasó desapercibida. Todo lo que acababa de ver y escuchar resultó, durante un largo tiempo, un misterio.
Un par de años mas tarde, de manera igualmente fortuita (e igualmente, en la sala de la casa de mi abuela), apareció en la televisión un programa de videos, en el mismo canal local. Number Nine. Ya lo había visto un par de veces y ya le estaba hallando el gusto a Sepultura. Pero en esa ocasión, ocurrió que me tocó ver, ahora sí, sabiendo que se trataba de un video, “Ænema” de una banda que se llamaba Tool. Las imágenes que vi (especialmente desde la marca de 2:30) en el video me recordaron aquella otra experiencia que había tenido. Tanto me había impresionado el primer video que lo seguía recordando y algo reconocí en el nuevo que me regresó al antiguo. De esa manera, logré averiguar la autoría de aquella pesadilla que tanto me había fascinado. De esa manera, conocí una banda que se volvería una de mis aficiones más duraderas en mi vida.
No en poco contribuyó a mi afición el vocalista. Como neófito en la música, lo primero que me llamó la atención fué la voz del que cantaba. Distaba yo años para saber lo que era un blast, un riff o un solo. Lo más evidente era lo que yo más disfrutaba y eso era la voz. Melodiosa y siniestra, luego satírica y burlona. Bonita al cantar y poderosa al gritar. Yo quería esa voz. Yo quería esa música.
Ænima fue mi primer disco de Tool. Fué también el primer disco que tuve donde un vocalista me impresionó por el rango y la versatilidad de su voz. Maynard James Keenan podía hacer de todo con su voz. Mi experiencia musical en aquellos días era limitada y corta, pero supe reconocer que el sonido que esa voz, junto con el acompañamiento de los músicos (Danny Carey, Adam Jones y el recientemente agregado Justin Chancellor), lograba no podía ser algo ordinario.
Rehuyo de decir “éste es mi favorito”. Prefiero decir que “es uno de ellos”, porque soy voluble y cambio mucho y muy rápido de opinión. Por ello, me limito a decir que Maynard James Keenan es de mis vocalistas favoritos. Admiro las cualidades de su voz y el empleo asombroso que hace de ella. Sus participaciones en Tool y A Perfect Circle han contribuido a crear alguna de la más hermosa música que se ha logrado. Antes de conocer estas bandas, nunca había escuchado un disco completo, de corrido, ni sabía lo que era un álbum conceptual. Gracias a las contorsiones de la voz de Maynard, aprendí lo mucho que se le puede exigir a un vocalista y lo exquisito que puede ser escuchar a uno que se esfuerce.
Useful Idiot
Hoy, Maynard James Keenan cumple 48 años. Hace 18, lo vi girando, como un péndulo borroso, mientras lo escuchaba cantar “Sober” en la televisión de la sala de la casa de mi abuela. Cuando, años después de haberlo visto por primera vez, cesó el terror de aquel primer video, surgió mi admiración por su arte.

Para que se den una idea:

A Perfect Circle – Judith